Claudia López Benaiges
Hoy quise caminar por mí población La Pincoya, mientras el clima nos regala un día primaveral y el clásico de Colo – Colo y la Universidad de Chile ésta por empezar, observo los paraderos atiborradas de gente, preguntándose seguramente, porque la micro no pasa, tal vez ignoran que hoy se juega el “clásico” y cada vez que pasa esto, las micros pasan a una mayor frecuencia.
Avanzo mirando como los cerros que nos rodean toman un color verdoso y empiezan a florecer los almendros y ciruelos con sus típicas flores blancas.
Mi cuerpo pide con urgencia un descanso, iba llegando a la plaza Claudia López, cuando me encontre con Andrés.
Con Andrés compartimos los últimos días de la Dictadura de Pinochet, militando en el mismo centro cultural y desde ahí accionabamos, haciendo cortes de calles, tirando panfletos, pintando murales, denunciando los horrores de ésta Dictadura.
El flaco Andrés venía del trabajo en una bicicleta, de la cual se bajó y se dirigió inmediatamente hacia una estructura de cemento, se da una vuelta completa por ésta, como buscando algo, aún no se percata de mí presencia, Ios años han afectado mucho su vista.
En un momento me queda mirando fijo y nos dimos un abrazo, hace meses que no nos veíamos.
Me cuenta como fue posible construir ésta estructura, primero me dijo que se va a instalar una placa para homenajear a Claudia López Benaiges asesinada en la Población La Pincoya el 11 de septiembre de 1998 hace ya 28 años, con un disparo por la espalda hecha por un piquete de pacos. Claudia estudiante de Danza de la Universidad Academia Humánismo Cristiano, fallece a la edad de 25 años.
Fue inevitable conversar en que instancia la conoció cada uno, en diferentes contextos pero siempre en un escenario de lucha.
Luego de ésta obligada reflexión prosiguió con la hazaña en la cual se convirtió la construcción de cemento, la cual no fue nada fácil porque no contaban con todos los materiales necesarios, para realizarla, fue necesario recoger maderas, retazos de planchas y todo lo que sirviera,
pidiéndole agua a los vecinos, pero lo más difícil fue ponerse de acuerdo en el diseño de la estructura y como iría la placa. Se determinó hacer un mosaico en la cara principal, asignándose a la persona que realizará ésta hermosa tarea.
Por fin salió humo negro y se lograron poner de acuerdo.



Conversación
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